Seguramente lo has escuchado alguna vez: “el aceite de oliva va bien para la piel”. Y claro, surge la duda. ¿De verdad es buena idea aplicarse aceite de oliva en la cara? ¿O es uno de esos remedios caseros que suenan bien pero no funcionan igual en todo el mundo?
La respuesta no es blanco o negro. El aceite de oliva para la cara puede aportar beneficios reales, pero depende mucho del tipo de piel, de cómo se use y, sobre todo, de qué aceite estés aplicando.
El aceite de oliva, especialmente el virgen extra, es rico en antioxidantes, vitamina E y ácidos grasos saludables. Estos componentes ayudan a mantener la piel hidratada y protegida frente a factores externos. No es casualidad que desde hace siglos se haya utilizado en rituales de cuidado personal.
Ahora bien, no todas las pieles reaccionan igual. En pieles secas o maduras puede funcionar muy bien como hidratante natural. En pieles muy grasas o con tendencia acneica, conviene probar primero en una zona pequeña y observar cómo responde.
Antes de lanzarte a usarlo cada noche, merece la pena entender qué puede hacer realmente por tu piel. Y eso es justo lo que vamos a ver a continuación.
¿Qué pasa si uso aceite de oliva en el rostro?
Lo primero que suele pasar cuando aplicas aceite de oliva en la cara es que notas la piel más suave casi al instante. Tiene esa textura densa que crea una película protectora y evita que la piel pierda hidratación.
Si tu piel es seca o tirante, probablemente agradezca ese aporte extra de nutrición. El aceite actúa como una especie de “escudo”, ayudando a retener la humedad.
Ahora bien, si tu piel es grasa o con tendencia a brotes, puede que no sea tan buena idea usarlo a diario. El aceite de oliva es bastante rico y, en algunas personas, puede resultar demasiado pesado.
También es importante algo que muchas veces se pasa por alto: no todos los aceites son iguales. Usar un aceite de oliva virgen extra de calidad marca la diferencia. Cuanto más puro y menos procesado, mejor conservará sus propiedades antioxidantes.
En resumen, usar aceite de oliva para la cara puede aportar nutrición y protección. Pero como casi todo en el cuidado de la piel, depende del tipo de piel y de cómo lo incorpores a tu rutina.
Beneficios del aceite de oliva para la cara
El aceite de oliva lleva siglos utilizándose como cosmético natural. No es una moda reciente. Su composición lo convierte en un aliado interesante para la piel cuando se usa con sentido común.
Veamos los beneficios más conocidos.

Hidratación profunda
Uno de los principales motivos por los que se usa aceite de oliva para la cara es su capacidad para hidratar en profundidad.
Gracias a su contenido en ácidos grasos, ayuda a reforzar la barrera cutánea. Eso significa que la piel pierde menos agua y se mantiene más elástica.
Es especialmente útil en pieles secas, deshidratadas o en épocas de frío, cuando la piel tiende a agrietarse o perder confort.
Propiedades antienvejecimiento
El aceite de oliva contiene antioxidantes naturales como la vitamina E y los polifenoles.
Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo, que es uno de los factores que aceleran el envejecimiento de la piel.
No es una solución milagrosa contra las arrugas, pero sí puede contribuir a mantener la piel más nutrida y protegida frente a agresiones externas como la contaminación o el sol.
Desmaquillante suave
Aquí viene algo que muchas personas descubren casi por casualidad: el aceite de oliva funciona muy bien como desmaquillante.
Al ser un aceite, disuelve fácilmente productos resistentes, incluso máscaras de pestañas waterproof.
Solo necesitas unas gotas, masajear suavemente y retirar con una toalla húmeda. Es una opción sencilla y natural para quienes prefieren evitar productos más agresivos.
Exfoliante delicado
Combinado con azúcar o sal fina, el aceite de oliva puede convertirse en un exfoliante casero muy suave.
La mezcla ayuda a eliminar células muertas mientras el aceite evita que la piel se irrite o quede tirante después.
Eso sí, conviene no abusar. Una o dos veces por semana es más que suficiente.
Tratamiento para afecciones cutáneas
Algunas personas utilizan aceite de oliva para aliviar pequeñas zonas secas, descamaciones o rojeces leves.
Su efecto emoliente puede ayudar a suavizar la piel y aportar confort. Sin embargo, si hay problemas cutáneos persistentes, siempre es mejor consultar con un dermatólogo.
El aceite puede ser un apoyo, pero no sustituye un tratamiento médico cuando es necesario.
¿Cómo aplicar el aceite de oliva en la cara?
Si vas a usar aceite de oliva para la cara, lo ideal es hacerlo con cierta intención, no simplemente aplicarlo sin más.
Lo primero es usar muy poca cantidad. De verdad, con unas pocas gotas es suficiente. El aceite de oliva es denso y cunde mucho. Si aplicas demasiado, la piel puede sentirse pesada o tardar más en absorberlo.
Un buen momento para usarlo es por la noche, después de limpiar bien el rostro. Con la piel ligeramente húmeda, masajea suavemente el aceite con movimientos circulares. Esto ayuda a que se distribuya mejor y se absorba de forma más uniforme.
También puedes usarlo como mascarilla ocasional. En ese caso, aplica una capa fina, déjalo actuar unos minutos y retíralo con una toalla templada.
Y algo importante: no hace falta usarlo todos los días. Como complemento puntual puede funcionar muy bien.
¿Cuánto tiempo se debe dejar el aceite de oliva en la cara?
Si lo usas como hidratante ligero, puedes dejarlo hasta que se absorba por completo. Normalmente bastan unos minutos.
Si lo utilizas como mascarilla nutritiva, entre 10 y 20 minutos es suficiente. No hace falta más tiempo para que la piel aproveche sus propiedades.
Después, puedes retirar el exceso con una muselina o una toalla húmeda. La piel debería sentirse cómoda, no pegajosa.
Si notas sensación grasa prolongada o brotes, probablemente tu piel no necesita tanta cantidad o no es el producto más adecuado para tu tipo de piel.
Cómo usar el aceite para quitar las manchas de la cara
Aquí conviene ser honestos: el aceite de oliva no elimina manchas de forma milagrosa.
Lo que sí puede hacer es ayudar a mejorar el aspecto general de la piel gracias a su poder antioxidante y su capacidad para mantener la piel nutrida.
Algunas personas lo combinan con unas gotas de zumo de limón para aclarar manchas, pero hay que tener mucho cuidado con esto. El limón puede sensibilizar la piel, especialmente si hay exposición solar.
Si tienes manchas persistentes, lo mejor es consultar con un especialista. El aceite puede formar parte de una rutina equilibrada, pero no sustituye tratamientos dermatológicos específicos.
¿Qué aceite de oliva es más beneficioso para el rostro?
Lo ideal es optar siempre por aceite de oliva virgen extra. ¿Por qué? Porque es el menos procesado. Eso significa que conserva mejor sus antioxidantes, su vitamina E y sus compuestos naturales.
Un aceite refinado ha pasado por más procesos industriales y pierde parte de esas propiedades que justamente buscamos cuando lo aplicamos en la piel.
También es importante que sea un aceite fresco, bien conservado y de calidad. Un buen AOVE tiene un aroma limpio, natural, sin notas rancias. Puede parecer un detalle pequeño, pero en la piel se nota.
Si tu piel es sensible, haz siempre una pequeña prueba en el antebrazo antes de usarlo en el rostro. Cada piel es distinta y lo que funciona para una persona puede no ir igual de bien a otra.
En definitiva, usar aceite de oliva para la cara puede ser una opción sencilla y bastante interesante si sabes cómo y cuándo aplicarlo. No hace falta complicarse demasiado: con un buen aceite de oliva virgen extra y un uso moderado, muchas pieles notan suavidad y confort.
Como casi todo en el cuidado personal, no se trata de encontrar una solución mágica, sino de entender qué le funciona a tu piel. Probar, observar y ajustar. A veces, lo más simple —bien elegido— es más que suficiente.